Hay cosas que no cambian…o cambian muy poco de país a país y una de esas es la Farmacia. En todas las farmacias, indudablemente, hay un mostrador/vitrina/librero/mesita o algún otra forma de desplegar un montón de artículos que nos quieren vender y claro! mientras uno espera su turno, no puede evitar leer dos que tres etiquetas para ver si lo que esta allí, tan cerca de nosotros, tan disponible y de oferta! es lo que no-andabamos buscando pero necesitamos.

Y esa es la situación en la que me encontraba cuando vi esta joya de mi infancia, la crema que todas las abuelitas prometían, quitaría todos y cada uno de tus males, ¿si saben de cuál hablo? ¡De la pomada del tigre! ¡Así es! ¿A cuantos de nosotros no nos la vendieron como solución parPomada del Tigrea dolores musculares, reuma, artritis, dolores menstruales, de cabeza, migraña, picaduras de mosco, etc., etc., etc.? ¡Yo creo que a todos!

Yo me acuerdo perfecto de que «en mis tiempos» era un contenedor de plástico blanco pero aun tenían en algunos lados, la versión de botecito rojo de metal. Y para los que no la recuerdan, este post no significara nada o no tendrá nada de raro pero les aseguro que esta crema era casi casera! o al menos la calidad de los botes te hacia pensar que tenían un montón de chinos metidos en algún cuarto lúgubre en Tepito, unos cocinando y otros rellenando botecitos para poder vender en mercados y tiendas de chamanes, jajajaja.

Como se aprecia en la foto, la versión actual es muy profesional ya que hasta en empaque viene y con la descripción en el que asumo, es el lenguaje original.

Como ya sabemos, los alemanes son de reglas estrictas y por eso asumo que la crema no se pudo anunciar como el milagro que te lo vendían en Mexico; aquí únicamente «relaja y revive en los músculos tensos» es indicado para uso en «cuello y hombros» y «se absorbe rápidamente».

Si bien no es milagroso como en México, alegra saber que hay cosas por todo el mundo que no cambian (o cambian poco) y que te arrancan una sonrisa al recordarte un poco tu país de nacimiento 🙂 y tu infancia.

THE MCM

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